En este módulo exploraremos cómo el trauma puede esconderse detrás de múltiples síntomas como ansiedad, depresión, irritabilidad, disociación o consumo problemático. Aprenderemos a reconocer el trauma como contexto y no como simple diagnóstico, entendiendo que lo que vemos en consulta muchas veces es una “máscara” que cubre heridas más profundas.
Presentaremos el Hexaflex de ACT y su aplicación al trabajo con trauma. El foco estará en comprender cómo los seis procesos centrales (aceptación, defusión, valores, acción comprometida, yo como contexto y contacto con el presente) se entrelazan con las manifestaciones del trauma. Usaremos metáforas sencillas y ejemplos clínicos que permitan a los terapeutas empezar a pensar casos con esta lente.
Aquí introduciremos las respuestas de supervivencia. Estudiaremos cómo el cuerpo y el sistema nervioso se activan frente a amenazas, y cómo esto se manifiesta en la clínica. El objetivo es que el terapeuta pueda normalizar estas respuestas en sus pacientes y transmitir que son intentos del organismo por protegerse, no signos de debilidad.
Antes de cualquier intervención profunda, es esencial establecer seguridad. En este módulo aprenderemos a trabajar con la “ventana de tolerancia”, a reconocer signos de hiperactivación e hipoactivación y a utilizar estrategias prácticas de grounding y anclaje. El énfasis estará en crear un espacio terapéutico seguro donde el paciente pueda comenzar a explorar sin riesgo de retraumatización.
Exploraremos la idea de que entre estímulo y respuesta existe un espacio de elección. Introduciremos los procesos de defusión y mindfulness como recursos iniciales que permiten al paciente reconocer sus pensamientos y emociones sin dejarse arrastrar por ellos. Este módulo ofrece herramientas prácticas para que los terapeutas enseñen a sus pacientes a “abrir” ese espacio de libertad.
En este punto, se introduce la noción de valores como brújula vital. El objetivo es que los pacientes empiecen a visualizar pequeños pasos hacia una vida significativa, aun en presencia del dolor. Los terapeutas aprenderán dinámicas simples de clarificación de valores que pueden usarse de manera segura en fases tempranas del proceso.
Este módulo se centra en el rol del terapeuta. Exploraremos la importancia de la alianza terapéutica, la presencia compasiva y el autocuidado profesional al trabajar con trauma. También veremos cómo los primeros encuentros con el paciente sientan las bases de todo el tratamiento, preparando el terreno para procesos más profundos.
Para cerrar el nivel básico, revisaremos las herramientas esenciales que el terapeuta puede empezar a aplicar desde el pre-tratamiento: técnicas de grounding, metáforas clave, el hexaflex como mapa clínico y ejercicios de valores iniciales. El módulo entrega una “caja de herramientas ACT para trauma” que servirá como base para un trabajo más avanzado en niveles posteriores.